Dos bicis con los mismos 250 W pueden comportarse de forma completamente distinta. La razón casi siempre es dónde está el motor. Es la primera pregunta que deberías responder antes de mirar precios.
Motor en el buje: sencillo, barato y suficiente en llano
Va montado dentro de la rueda, normalmente la trasera, y empuja directamente sobre ella. Suele activarse con un sensor de pedaleo: detecta que estás girando los pedales y da asistencia, sin medir cuánta fuerza haces.
A favor: es más barato, muy silencioso, no desgasta la cadena ni los piñones —el motor no pasa por la transmisión— y si se avería, la reparación es independiente del resto de la bici.
En contra: como no aprovecha las marchas, en cuestas fuertes se queda sin fuerza y te toca pedalear a ti. Además concentra peso en un extremo de la bici, lo que se nota al maniobrar. Y la asistencia entra de forma más brusca, con un punto de "todo o nada".
Motor central: caro, pero es otra bici
Va entre los pedales y transmite su fuerza a la cadena, igual que tus piernas. Lleva sensor de par: mide cuánta fuerza estás haciendo y multiplica esa fuerza, en lugar de dar un empujón fijo.
A favor: en cuesta es incomparable, porque puede usar las marchas cortas de la bici igual que tú. La asistencia es progresiva y natural: aprietas más, empuja más. El peso queda bajo y centrado, así que la bici se maneja mejor. Y aprovecha mejor la batería, por eso una bici con motor central declara más autonomía con la misma capacidad.
En contra: cuesta bastante más, desgasta antes cadena y piñones porque toda la potencia pasa por ahí, y una avería suele exigir servicio técnico oficial.
El número que resume todo: el par motor
Los vatios son iguales por ley (250 W). Lo que cambia es el par, medido en newton-metro (Nm), que es la fuerza de giro. Como orientación:
- 35-45 Nm: suficiente para ciudad llana y arrancadas en semáforo.
- 50-65 Nm: cuestas moderadas sin sufrir, trayectos con desnivel.
- 70-90 Nm: rampas fuertes, montaña o llevar carga y otro pasajero.
Si un fabricante no publica el par de su motor, dalo por bajo. Es el dato que se enseña cuando es bueno.
Entonces, ¿cuál elijo?
Motor en el buje si tu recorrido es mayoritariamente llano, haces menos de 15 km al día y quieres gastar lo mínimo. Vas a tener la misma bici por bastante menos dinero.
Motor central si vives en una ciudad con cuestas, si haces salidas largas los fines de semana, si vas a llevar peso o si te vas a la montaña. Aquí no es un capricho: es la diferencia entre llegar pedaleando cómodo y llegar sudando.
En la práctica el motor también marca el precio: por debajo de 1.200 € casi todo es motor de buje, y por encima de 1.800 € casi todo es central. Saber cuál necesitas te dice, de paso, en qué presupuesto tienes que buscar.